ENSERES E IMÁGENES
A lo largo de estos primeros 50 años de existencia, nuestra hermandad ha reunido una serie de elementos litúrgicos necesarios para sus cultos. Algunos proceden de donaciones, de la fusión con la Hermandad Sacramental o de adquisiciones recientes en el tiempo. Además, han sido objeto de este estudio otros enseres e imágenes que forman parte del patrimonio, si bien no pertenecen al cortejo o a los pasos procesionales que salen a la calle cada Miércoles Santo.
NH Antonio Fonseca Fonseca
Esta Custodia fue bendecida el jueves día 11 de junio de 1998, por el Director Espiritual y Párroco D. Fernando Isorna Jiménez, actuando como madrina del acto la Concejal del Distrito Nervión Dª. Isabel Guerra Libreros. Se trata de una obra realizada en madera de cedro, con una imponente arquitectura, diseñada y ejecutada, tanto en la carpintería como en la minuciosa talla que posee, por los Hermanos Caballero. El dorado fue realizado por Manuel Calvo (hijo) y la figura de la fe que la remata por el imaginero Manuel Carmona.
En junio de 2002 comenzó la ejecución de este retablo para nuestros Sagrados Titulares, siendo hermano mayor Francisco Jiménez Bejarano. Es obra del taller de los Hermanos Caballero y tras unos años almacenado, se instaló inacabado en la parroquia en el año 2005.
El Lignum Crucis es un fragmento verdadero de la Cruz donde estuvo Cristo en el momento de su muerte en el monte Calvario. En 1996, nuestro hermano D. José Marques Morales Márquez, canónigo honorífico de la Catedral de Sevilla, dona a la hermandad, tras la celebración del Quinario al Santísimo Cristo de la Sed, un Lignum Crucis, que era de su propiedad. A petición suya y corriendo con todos los gastos, hace encargar al orfebre D. Ramón León una cruz de madera con cantoneras y adornos en plata de ley, en cuyo centro va depositada la Reliquia.
El día 8 de septiembre de 1989, el Prior de San Juan de Dios y sacerdote misionero, N.H. D. Antonio Murillo Benítez, donó a nuestra Hermandad esta antigua Custodia de plata de ley, que trajo de Venezuela. El taller del orfebre Manuel de los Ríos, le añadió una ráfaga del mismo metal, pues carecía de ella y la sobredoró. Fue bendecida el día 6 de diciembre de 1991, por el entonces Arzobispo de Sevilla Don Carlos Amigo Vallejo en el transcurso de la Misa de Acción de Gracias por la bendición de la Casa de Hermandad de la calle Valeriano Bécquer.
Un hermano, ocupando el puesto de Promotor Sacramental en la Junta de Gobierno, decide encargarlo y se lo regala a la Hermandad. Dado que actualmente el Santísimo Sacramento se expone a diario en nuestra Parroquia, esta pieza se encuentra en la actualidad guardada en la sacristía de la Parroquia. En el centro lleva bordado el escudo original de la Hermandad Sacramental.
El Rvdo. Padre N.H. D. José Manuel Morillo González, regala a la Hermandad, entre otros enseres, el alba que utilizó en su primera Misa, tras su ordenación sacerdotal y que fue tejida en lino, sin costura alguna, por Sor Cristina de Arteaga.
Procedente de la Hermandad Sacramental, se utilizaba en las procesiones de Impedidos portada por un monaguillo que abría el cortejo. En la actualidad se utiliza en la procesión del Corpus Christi de la Parroquia de cada mes de junio.
Bordado en sedas de colores sobre tul blanco, procede de la Hermandad Sacramental. Una guirnalda de flores decora toda la pieza, entre la que se enreda una cinta volante con la leyenda: REGINA SINE LABE CONCEPTA ORA PRO NOBIS, (Reina sin pecado concebida, ruega por nosotros). En el centro, sobre un fondo matizado, está el anagrama de María y sobre él una corona, todo en clara alusión a la titular de la Parroquia y de la Hermandad, la Inmaculada Concepción.
Los blandones son seis piezas realizadas por el orfebre José Manuel Ramos, que originariamente pertenecieron al Colegio Pío XI, del que fue propietario y director nuestro hermano y presidente de la junta gestora entre 1979 y 1982, Juan Muñoz Muñoz. Al cerrar el centro sus puertas, fue adquirido por la Hermandad, siendo hermano mayor D. José Carrascosa Sancha. A modo de curiosidad, en la base hay unos medallones con el escudo de la Hermandad, añadido que se hace para tapar los que aún existen en el interior, con el escudo del Colegio. Habitualmente se encuentran en el altar mayor de la Parroquia, para mayor gloria del Santísimo Sacramento, siendo utilizados también para cuantos cultos organiza la propia Hermandad. Debido a su porte catedralicio, han sido solicitados por Hermandades en varias ocasiones para celebrar grandes actos, como coronaciones canónicas. Fueron restaurados en 2001 en el Taller de Orfebrería Dopla.
En la Cuaresma del año 1993, se observaron deterioros en la antigua cruz del Cristo. Debido a esta situación se decidió su sustitución por la actual, que es obra de carpintería de los Hermanos Caballero y con talla de Ángel Rengel. Esta primitiva cruz, la original donde fue bendecido el Santísimo Cristo de la Sed, es obra de talla de Antonio Martín Fernández y carpintería de Bailac. Se conserva en las dependencias de la Casa Hermandad.
Ejecutadas en el Taller de D. Manuel de los Ríos, estuvieron situadas en los años ochenta a los lados del retablo de nuestros titulares, el Cristo de la Sed y Santa María de Consolación Madre de la Iglesia. Tras unas obras en la Parroquia, fueron trasladadas al altar mayor, alumbrando desde entonces a Jesús Sacramentado en el Sagrario.


Estas piezas son de cierta antigüedad, si bien carecen de gran valor. Fueron adquiridos recientemente por la Hermandad y restaurados, para utilizarlos en los cultos y en el altar de diario.
Esta curiosa pieza de madera y dorada, pertenecía a la Casa del Niño Jesús y fue un regalo de las monjas al Rvdo. D. Manuel Morales Ortíz (q.e.p.d). Él lo donó a la Hermandad, para que fuese restaurada y colocada a los pies del Cristo. En el centro y sobre la puerta está representado el Cordero Místico sobre el libro de los siete sellos. Actualmente no se utiliza, salvo en algunos cultos.
Tallada en madera de cedro y dorada en oro bajo, esta peana se realizó en Carmona, en el taller de D. Sergio Acal. La cartela central reproduce el escudo de la Hermandad, navegando en aguas abiertas, mediante una pintura al óleo que realizó el afamado pintor carmonense Manuel Fernández. Se utiliza, principalmente para la Santísima Virgen y fue estrenada en el año 2011.
El Rvdo. P. D. Fernando Isorna Jiménez, párroco de la Concepción Inmaculada, recibió el ofrecimiento de la “Fundación Cajasur”, para restaurar la Inmaculada que preside la fachada de la Parroquia, obra antigua de Alonso Cano. Una vez finalizada, se hicieron tres copias del busto en fibra de vidrio por el imaginero Francisco Berlanga: una para CajaSur, otra para la Hermandad de la Sed, en agradecimiento a su contribución en la restauración de la Parroquia y otra para él mismo, quien instó al escultor a romper el molde para que no se pudieran realizar más copias.
El Imaginero y hermano de nuestra Hermandad Ángel Rengel, fue el encargado de realizar una réplica de nuestro Cristo de la Sed, en pequeño tamaño, para que presidiera la sala de Juntas. Durante algunos años se utilizó como cruz alzada abriendo el cortejo de la Virgen el Miércoles Santo. Fue bendecida en junio de 1995 por el sacerdote coadjutor de nuestra Parroquia D. José Isorna Jiménez.
A finales de los años ochenta, José Alberto Bedoya Díaz, propietario del Colegio del Buen Fin, donde actualmente se encuentra nuestra Casa de Hermandad, proyectó restaurar las instalaciones, diseñando él mismo completamente su fachada. Quiso que la misma fuese coronada con una bella Imagen de la Inmaculada Concepción, que tiene una historia muy curiosa. El original de esta Virgen fue adquirido a finales de los años sesenta por el pintor Antonio Maestre, en un rastrillo de Barcelona. Unos años después, él mismo se encargó de encarnar y estofar sus ropajes. En 1985, dada su amistad con el director del colegio, accedió a cederla para la primera procesión que se quiso organizar en el centro en honor de la Virgen del Buen Fin, ya que no tenían imagen en propiedad. Al año siguiente, pudo adquirirse otra imagen y el pintor ya no tuvo que cederla. Pasados los años, José Alberto Bedoya, pidió realizar un vaciado del original, con objeto de que fuese situada sobre la fachada y así poder recordar aquella pequeñita imagen de la Inmaculada, que había sido la primera imagen de la Virgen del Buen Fin. La réplica fue realizada en una mezcla de poliester y fibra de vidrio, por el Catedrático de Bellas Artes Francisco Rejano. La Junta de Gobierno, tras adquirir el Colegio como Casa Hermandad, decidió respetar su emplazamiento, dado que la Inmaculada Concepción es Titular de la corporación.
El Rvdo. P. D. José Manuel Morillo González, tras la predicación de un Quinario al Stmo. Cristo de la Sed, le regaló a la Hermandad un Crucifijo muy antiguo que procedía de una herencia familiar. Varios expertos felicitaron a la Hermandad por la gran calidad del mismo. Dado que la cruz, originariamente lisa y de poco valor, había sido atacada por los xilófagos, se decidió eliminar, siendo la imagen guardada durante algunos años. Ya siendo hermano mayor Francisco Javier Escudero Morales, se decidió que fuese restaurado por Benjamín Domínguez Gómez, que le añadió una nueva cruz y peana, enriquecidas con apliques de plata de ley. Actualmente se utiliza en la mesa de junta, durante los cultos solemnes.
Es una donación anónima y desconocemos su procedencia. Fue restaurado por la Hermandad, que lo utiliza en la mesa de la sala de juntas.
Es obra de Manuel de los Ríos que lo realizó a mediados de los años ochenta. Forrado en terciopelo burdeos, tiene aplicaciones en metal plateado de estilo rocalla. Durante algunos años, se utilizó como libro de Reglas. Siendo hermano mayor Francisco Javier Escudero Morales, se decide restituir el libro de reglas fundacional, de mejor calidad y valor sentimental, desplazando a este para usarlo como libro de firmas para las visitas ilustres.
Procede de la primitiva Hermandad Sacramental. Fue restaurado y puesto en uso para sostener el Libro de Reglas en la mesa de la Junta de oficiales, durante los cultos solemnes. Ha sido atribuido en alguna ocasión al orfebre Cayetano González.
Fue una donación de nuestro hermano fundador, Rvdo. P. D. Cristóbal Jiménez Sánchez. Por lo general alumbran el crucifijo de la mesa de la junta de gobierno.
En la procesión penitencial de los Viernes de Dolores, comenzaron a usarse estas sencillas varas. Sobre un vástago de madera oscura se puede ver una peanilla con un risco y los clavos de la crucifixión. Encima contemplamos la barca de Pedro, símbolo de la Iglesia y sobre ella una cruz arbórea como mástil, en clara alusión al escudo de la Hermandad. En el cortejo del Cristo tenían un baño de bronce y en el de la Virgen de plata. Al incorporarse la Cofradía a la carrera oficial, se fueron sustituyendo gradualmente, siendo estas vendidas a la Hermandad del Cristo del Crucero de Almadén de la Plata, menos una, que podemos contemplar en las vitrinas de la casa de Hermandad.
El Miércoles Santo 18 de abril de 1987 fueron estrenados esta pareja faroles, que se situaron a los lados del Santísimo Cristo de la Sed. Fueron ejecutados en el taller de Orfebrería Andaluza y donados por la familia Alonso de la Florida. Una vez que el antiguo paso fue vendido a la Hermandad de la Vera Cruz de Córdoba, se decidió darles un baño de plata y usarlos para los Cultos internos de la Hermandad.
Estuvo en el paso de palio hasta que se realizó el actual, que es donación de la familia de Jesús Puerto Castro. El angelito portaba originalmente una pequeña custodia en alusión al carácter sacramental de la hermandad.
Se trata de dos copas realizadas por los hermanos Celis, que se utilizaban en las esquinas del antiguo paso de palio. Posteriormente fueron reformadas para obtener su aspecto actual, con unas asas en las que figuran dragones. Son de los pocos enseres de la época fundacional que se conservan.
En 1996, durante los actos de la celebración del XXV aniversario de la bendición del Cristo, Luis Álvarez Duarte participó en una conferencia realizada en los salones del Hospital de San Juan de Dios. Al terminar su intervención tuvo el gesto de entregárselas como recuerdo a la hermandad